domingo, 12 de mayo de 2013

CRÓNICA XXXI SAN SILVESTRE TOLEDANA

Llegó la fecha más señalada en el calendario para la gente que corremos, una carrera distinta al resto: para unos es la carrera ideal para olvidarse del crono y divertirse camuflándose entre la multitud, para otros es la prueba de evaluación final que juzga todo el trabajo realizado durante el año, aquella en la que tenemos más ilusión por mejorar las marcas.

Allí estaba un año más, en la que era ya mi 11º San Silvestre toledana de mi vida.
La primera fue en el año 2001, justo el año en que empecé a correr. Salvo el año 2004 (que no la corrí por haber subido en a penas 2 años más de 25 kilos de peso), todas las demás hasta ahora las he podido correr, a pesar de que dejé lo del ruuning en un segundo plano durante varios años, hasta finales de 2009 en que volví a retomarlo con ilusión.

En línea de salida casi 4.000 atletas este año:



Este año recorrido nuevo, 200 metros menos que los anteriores, pero a cambio una cuestecita de regalo como es la de la calle del Ángel. Tras una subida continuada desde que sales del barrio de Santa Teresa y una vez que pasas el monasterio de San Juan de los Reyes donde ves como al frente el terreno por fin se allana, tener que desviarte a la izquierda y seguir por la calle del Ángel es justo lo que menos te apetece en ese momento. En total 8.040 metros, con un desnivel acumulado de 117 metros:

Aquí el recorrido.

Pues bien, la noche anterior había dormido bien, y eso se nota. Empezar una carrera sin sensación de resaca y agotamiento antes incluso de que empiece no tiene precio, hace que las piernas respondan y que las pulsaciones no vayan disparadas desde el inicio. Eso me permitió coger mi ritmo cómodo desde el inicio y mantenerlo durante toda la carrera. A cambio tenía un dolor persistente en la planta del pié que llevaba varios días preocupándome, y que al final se quedó sólo en unas molestias durante la carrera. Habrá que ver después.



Como es habitual, en el último kilómetro me puse sobre la marcha mi preciado albornoz. Aquí me teneis entrando en meta:



Al final, un tiempo de 35'28'', mejorando el que me había marcado como objetivo que era de 37 minutos. El pasado año hice 39'30''. Hay que tener en cuenta que este año eran 200 metros menos, que en tiempo son unos 40 o 45 segundos que en teoría todos deberíamos tardar de menos.

En la carrera se pudo ver todo tipo de criaturas. Entre ellos, algunos Papá Noeles:



Reyes magos:



Pilotos de avión:



También se vieron sevillanas:



Gente directamente venida de las playas caribeñas:



Varios esqueletos:



También corrió Spiderman!



Incluso algún avestruz:



Y un autobús:



Por cierto que corrió el también Lento Paco Tobar, entrando en meta con un tiempo de 41'33'' con dolores en una pierna.

Aquí las clasificaciones

Ahora toca parar 10 o 12 días para regenera un poco, seguro que el cuerpo lo agradece.

Paco M.

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